“Señor, yo sabía que usted es un hombre duro, que cosecha donde no sembró y recoge donde no esparció. Por eso tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra (Mateo 25:24).”
¿Quién de nosotros no ha contenido algo de su corazón por miedo? Who hasn’t held back sometime due to fear? Tenía miedo, y no quería arriesgar. I was afraid to share love. Tenía miedo de compartir con los demás porque temía el rechazo. I was afraid. No podemos imaginar que Dios es un Dios de amor, no de castigo.
Es interesante ver que este evangelio empieza en mostrar la generosidad de Dios, y como Dios comparte tanto con sus siervos.
God just shares so much with his servants, and it is evident in today’s gospel reading. ¡Aun él quien no recibió tanto, recibe mucho! Porque no reciben solo unas moneditas, pero miles de monedas—él quien recibe cinco mil recibe todo el oro que ganaría en un año, y él que recibe dos mil recibe la cantidad que uno ganaría en treinta años. Aun el quien recibe mil monedas recibe una cantidad de dinero que ganaría en quince años. All of these guys receive a lot of money—one enough for a whole lifetime’s wages, another enough for thirty years of working, and the last, the one who receives the least—receives the equivalent of fifteen years’ wages.[1]
Ellos están recibiendo mucho más que pudieran haber imaginado. Their cups are spilling over.
Aun con tanto dinero, los primeros dos empleados arriesgan mucho con el dinero de su jefe. Actúan con confianza y reciben regresos esplendidos. En eso veamos que Jesús no está dando consejo financiera aquí, sino que está hablando sobre cómo debemos vivir. Jesus isn’t trying to give financial advice as much as tell us to live taking risks for the gospel. Jesús cuenta esta parábola al fin de su ministerio, y ahora está arriesgando todo, y espere que nosotros también tomemos el riesgo de seguirle a él.[2]
De una manera u otra, este evangelio nos hace el desafío de vivir sin miedo.[3] What does it mean to unfetter ourselves from fear’s force? ¿Qué significa dejar que nuestros corazones nos guían?
Recientemente, Alene y yo vimos la película “Romero,” que cuenta la historia del arzobispo Oscar Romero de El Salvador, un hombre que realmente vivió lo que es vivir sin miedo para Cristo. This movie tells the story of the quiet Monsignor Romero who becomes a spokesperson for the poor and neglected of his country, at great personal cost. Le vea como un sacerdote muy libresco al principio, un hombre muy conectado con los ricos y los poderosos en su país.
Él no entiende muy bien al principio a los otros sacerdotes que están luchando para los pobres y los indios en su país. Pero él empieza a ver la injusticia, y empieza a hablar en contra del maltrato de su pueblo y de sus sacerdotes. En hablar en contra de la injusticia, él se convierta en una inspiración para los pobres y los indios, pero también pierda a muchos amigos, y esta maltratado sí mismo. Perdóname, plug your ears if you don’t want to know the ending, pero eventualmente él está matado por todo su trabajo para la gente indígena e indigente. En un momento que dio un choque a todo el mundo, el Monseñor Romero fue fusilado en el medio de celebrar a una Eucaristía. Is no place safe?
Y en la escena final, ellos comparten sus palabras fuertes. Amenazado de muerte, confesó: No creo en la muerte sin resurrección. Si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño.[4]
I do not believe in death but resurrection. This is why we Christians are risk-takers sometimes. Romero tomo muchos riesgos cuando abandono su posición cómoda de ser de la clase alta para conectar con los pobres, con la gente perseguida.
Y en el proceso, el murió, pero aun antes de su muerte vemos como él había empezado de vivir de nuevo, como una persona renovada en Cristo. El renacimiento de su espíritu compartió el fuego del Espíritu Santo con mucha gente en El Salvador y alrededor del mundo.
Nosotros somos hijos de la luz, como escuchamos en 1ra Tesalonicenses. We are children of the Light. Y como hijos de la luz, lucimos esta luz en cualquier área de oscuridad. Aunque muchas veces los riesgos que tomamos no son tan grandes como los que tomo Romero, estamos guiados por corazones llenos de amor y oremos para la dirección del Espíritu.
En la misa de la crisma, la misa de la renovación de votos para los clérigos, el año pasado, la obispa Mary Glasspool nos hizo un desafío en su sermón. Porque nos mencionó que los que viven tomando riesgos en el mundo de deportes son están más saludables que los quienes están “couch potatoes,”
Porque en estar sedentario tomamos más riesgos que en mover, aun en deportes muy intensos. Ella relaciono esto con nuestras vidas de fe. Menciono que si no arriesgamos, como el tipo en el evangelio quien esconde su plata, arriesgamos más que todos los demás, porque no deja a si mismo crecer. Not to risk is to take the greatest risk of all.
Creo que mucho de Uds. conocen esto muy bien, o en sus vidas personales o en los riesgos de ser parte de una iglesia multicultural y bilingüe. Si no habían arriesgado ser un poco incómodo, no tendrían la comunidad rica y diversa que tienen ahora. No tomar el riesgo, el riesgo de amor posiblemente, sería el peor riesgo de todos.
Y un grupo que recordamos esta semana, los veteranos, conocen muy bien lo que es tomar un riesgo para el bienestar de los demás.
Ahora, hay una tensión aquí. Porque debemos tomar los riesgos de vivir en amor y seguir a Cristo, pero también debemos escuchar las palabras sabias de Jane Austen, “Enloquece cuantas veces quieras, pero no te desmayes.”[5]“Run mad as often as you chose, but do not faint!” Otra manera de decirlo es que tenemos que arriesgar todo para el amor pero también debemos recordar que esto es una inversión para toda la vida. It’s a marathon, not a sprint!
En la parábola el jefe se va para un tiempo muy, muy largo. Inversiones de nuestro tiempo y los dones que Dios nos ha dado no son hechas de día a noche, pero están hechos con mucha calma y en mucha oración. This is a long-term investment of the many gifts God has given you of God’s bounty. Y aunque están hablando de cosas difíciles, San Pablo y compañía dice “no necesitan que les escribamos” porque tienen todo lo que necesitan adentro de sí mismos. El Señor sabe que lo tienen adentro de sí mismos también. Tienen la generosidad de Dios adentro de sí mismo, tienen la habilidad de decidir cómo actuar en su vida con los dones que Dios le ha dado. God knows you have it inside of you.
Aún tienen adentro las fuerzas para saber cómo debemos actuar mientras esperamos. San Pablo dice, aunque no sabemos mucho sobre el futuro, no tengo que escribirles mucho, porque en el lugar en sus corazones que sabe, saben Uds. God will guide you.
Dios le guiaría como guio a Débora, una de las únicas profetisas mencionadas por nombre en el antiguo testamento. [6] Y escuchen el poder en su voz cuando dice “voy a entregarlos en tus
Manos” por parte de Dios. Les voy a dar el reino. The Kingdom will be handed to you.
El Reino nos estará dado si seguimos lo que nos dice el Señor. Si escuchamos el mensaje de Dios y si atesoramos los dones que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros tanto para compartirlos con los demás. We have to share our part of God’s bounty with others and the kingdom will be handed to us.
¡Que buenas nuevas para una iglesia que empieza en el proceso de reclamar a su visión y misión para trabajar para el reino de Dios!
Así que debe estar paciente uno con el otro porque esta es una inversión de largo plazo. Pero tomen el riesgo de amanecerse al mensaje que Dios tiene para Ud. y para esta comunidad. Y dejan que sus corazones arriesgan compartir el amor, como han arriesgado en el pasado. Take a risk on God’s love!
[1] Lindsay P. Armstrong, “Homiletical Perspective: Matthew 25:14-30,” FOTW Year A, Vol. 4.
[2] John Buchanan, “Pastoral Perspective: Matthew 25:14-30,” FOTW Year A, Vol. 4.
[3] Lindsay P. Armstrong, “Homiletical Perspective: Matthew 25:14-30,” FOTW Year A, Vol. 4.
[5] Amor y Amistad, Jane Austen.
[6] New Interpreter’s Bible footnote for Joshua 4.